Los perros son animales con un componente predatorio en su genética. Estos comportamientos innatos aparecen con más importancia en determinados tipos de razas o en situaciones emocionales concretas que llevan al perro a canalizar el estrés a través de este tipo de conducta.
Dependiendo de la situación de cada caso, estas conductas predatorias pueden llegar a representar un problema severo en la convivencia, tanto por aspectos éticos, de seguridad como de quiebra de la relación del binomio.
En esta charla revisaremos los orígenes principales de las conductas predatorias y aportaremos soluciones en función de cada tipología.